Obras publicadas.
Un rayo de luz y otros cuentos
Colección: TID Maior
A menudo, la realidad se cierra sobre sí misma y nos asfixia en su atmósfera. Allí, la monotonía nos agobia y captura, nos arrastra al hastío y parece que hasta nos priva de fervor y esperanza.
Un rayo de luz y otros cuentos pretende ser un antídoto para esa angustia. Se trata de una colección de cuentos que aspira a resucitar en nosotros el placer de lo maravilloso, confiando en que de esa forma advirtamos lo extraordinario de la normalidad.
Existen sucesos que hacen que nuestro mundo se tambalee y se haga añicos como un puzzle de mil piezas. Esas circunstancias no son necesariamente trágicas ni extraordinarias, pero resultan decisivas. Las primeras relaciones amorosas, una amistad frustrada, una amiga en apuros o el conflicto con algunos compañeros de clase resultan a menudo apasionantes, ya que lo que nos juga-mos en estas situaciones es cómo ser nosotros mismos. Esto es lo que les ocurre a los protagonistas de este libro: jóvenes en la encrucijada de decidir qué clase de persona quieren ser.
Tras la muerte de su madre, la joven Eva tiene que trasladarse a vivir a Gran Canaria. Allí tendrá que emprender otro viaje: conocerse a sí misma y a su padre, al que apenas ha visto. Perdida en el mar se adentra en las dificultades que los jóvenes deben vencer durante la construcción de su personalidad adulta. Eva emprende este camino a través de su diario personal y de la correspondencia electrónica que mantiene con un profesor de Santiago de Chile y con los amigos que deja en Madrid. Esta novela nos recuerda que, aunque es fácil perderse en alguna ocasión en el mar, siempre hay que seguir remando para salir a flote.

La playa de las mujeres.
Editorial Algar.
Raúl es un joven inteligente y un buen surfista, pero trata de pasar desapercibido para evitar a los matones que lo martirizan en el instituto y fuera de él. Un día, Lilith, recién llegada a la ciudad, entra en su vida. Lilith no se relaciona demasiado con sus compañeros y hay en ella alguna pieza que no encaja. Al mismo tiempo, Bárbara, de quien Raúl está enamorado, ha empezado a salir con uno de los matones y cada vez está más encerrada en esta relación. Gracias a la situación de Bárbara, Raúl consigue por fin resquebrajar el caparazón de Lilith y descubre el peligro que corren tanto ella como su madre y su hermana pequeña.
La segunda me tiene igual de contento, porque al menos supone una posibilidad de publicar para adultos sin caer en la desesperación de los rechazos editoriales o en la empresas de autoedición, que acaban por salirte un ojo de la cara. Siempre dije que no serían de los que pagan por publicar, pero es que ahora ya no hace falta. Ya funciona en España Amazom.es, y con ella Kindle y su servicio de autopublicación. Únicamente te tienes que hacer con un ISBN y ya puedes publicar y vender tu obra. Al hacerlo, te dan la posibilidad de participar durante tres meses en el sistema de préstamos de Kindle, que viene a significar que en ese tiempo tu libro estará disponible de forma gratuita para los que tienen el libro electrónico. Estos pueden tomar un libro en préstamo una vez al mes o algo así. El mío lo está. Luego, incluso, en Amazom hacen un reparto de dividendos dependiendo de si han tomado, más o menos, tu libro en préstamo. Estos se comen el mercado: tú publicas gratis, los lectores tienen la posibilidad de leerte gratis, y aún así hasta les da para repartir algo de dinero. Es la manera que tienen de promocionar su librería electrónica frente a otros, porque tu e-book tiene que estar en exclusividad con ellos durante ese tiempo (¿Qué más da? La novela llevaba años en exclusiva dentro de un cajón).
También les dejo información sobre esa novela, y me disculpo de antemano por alguna errata que seguro existe. Aquí sí que no he podido contar con los servicios de mis queridos correctores de las editoriales.

Maqueta de Olga.
Pedro Vidal es un bibliotecario que ronda los treinta casado con una maestra. Tiene un hijo de dos y su vida transcurre en una plácida monotonía enmarcada en Agaete, un pueblo costero del norte de la isla de Gran Canaria. El universo emocional de Pedro conoce sus fronteras allí, que es donde existe todo y todos los que le importan, con la única excepción de la periodista Olga, que es la hija del cura del pueblo y su mejor amiga.
Olga ha sido siempre una incógnita y una invitación a la zozobra para el bibliotecario. Llegó a Agaete siendo una niña, prendida de la sotana de un hombre que, cuando perdió a la única mujer que había amado, se metió a cura para asegurarse su entrada al cielo junto a ella.
Así, la hija del cura se convirtió en una compañera leal en la infancia de Pedro y en su pareja en la adolescencia, hasta que decidió volver a Madrid para estudiar Periodismo, por lo que la pareja se acaba distanciando. Ella no pertenece a ningún lugar, y Pedro no se concebía en otro que no fuera Agaete.
No obstante, al cabo de los años, la periodista regresa para quedarse. Eso revuelve el mundo emocional del bibliotecario, que jamás pensó que a la hija del cura le cupieran sus anhelos en el pueblo que la adoptó.
Olga acaba de perder su trabajo y ha dejado en Madrid una relación abierta como una herida con un hombre al que no ama pero que es mejor que otro fracaso. Se siente incapaz de encajar otra desilusión, y vuelve a un lugar donde el tiempo se para, donde no puede pasar nada terrible porque allí, simplemente, nunca pasa nada. Necesita refugio y no conoce otro mejor que Pedro. Su vera es el único lugar en el que se siente capaz de habitar en estos momentos. Se siente perdida y acude a la única persona que conoce cada milímetro del mapa de sus adentros, porque fue con él con quien tramó los escondites de sus secretos y la salvaguarda de sus deseos.
A Pedro, enseguida, comienza a rimarle la rutina con la de la hija del cura. Es como si no se hubiera ido, como si continuara intacta la misma gravedad que siempre los vinculó. Entonces, por primera vez en lustros, Olga empieza a convertirse en una posibilidad sólida, enmarcada en el paisaje de Agaete, que es donde único suceden para el bibliotecario las cosas que son reales. Él es refugio para Olga, y ella deseo y promesa para él, un camino que descartó por imposible. Sin embargo, ahora Pedro se vuelve a enfrentar al interrogante de la hija del cura. ¿Se quedará esta vez o solo se encuentra en un tiempo muerto? ¿Será capaz de ser feliz a su lado o la volverá a reclamarla su vocación? ¿Él es lo que desea o únicamente un refugio? Y, por último: ¿De verdad es capaz de arriesgarlo todo por ella?
A cada una de estas preguntas le buscan respuesta el bibliotecario y la periodista anclados en sus miedos. Lo hacen a ratos cabalgando en sus recuerdos y a ratos intentando doblegar un presente incierto que los inmoviliza. Todo ello, rodeados de los habitantes del pueblo, que son caracteres excepcionales que a su vez arrastran apasionantes historias.


